López Obrador y el desafío del crecimiento económico en México: perspectivas de corto y largo plazo

December 1, 2018

 

A unas horas de la toma de protesta por parte del presidente electo de México; Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), saltan a la palestra sus numerosas promesas de campaña electoral y la incertidumbre natural del cumplimiento de las mismas en un entorno económico que se perfila, cuando menos en principio, adverso. En este sentido, es posible hacer una distinción entre aquellas promesas de corte político-social (como el combate a la corrupción, la pacificación del país y un sistema jurídico independiente) y las de corte meramente económico.

 

Respecto a esta última clasificación es importante hacer énfasis en la promesa de potenciar el crecimiento del Producto Interno Bruto (en adelante PIB) a una tasa promedio anual de 4 por ciento ya que este indicador refleja a menudo el bienestar material de una sociedad, aunque no está exento de críticas. Particularmente, el tema del crecimiento para cualquier país resulta fundamental ya que en caso de ser exitoso implica, entre otras cosas, un aumento en la productividad total de los factores, mejoras en términos de la calidad educativa, la esperanza de vida de la población, entre otras.

 

Para López y Zabludovsky (2010), México transita actualmente por una tercera etapa histórica comprendida desde 1983 y hasta nuestros días, la cual se ha caracterizado por un exiguo crecimiento económico, lo que se corrobora al observar la evolución de la tasa de crecimiento del PIB per cápita que arroja un valor promedio de 1.03 por ciento durante el período 1993-2017 (World Bank, 2018). De hecho, para algunos autores como Loría (2009), Carvajal y Almonte (2011) y Ros (2013), este período constituye una etapa de lento crecimiento que se ha caracterizado, entre otras cosas, por una escasa generación de empleos. Lo anterior se verifica, de acuerdo con CIA World Factbook, al observar la tasa de desempleo abierta, que pasó de 2.5 por ciento en el 2000 a 3.6 por ciento en 2017.

 

Conforme al informe trimestral de precios julio-septiembre publicado por BANXICO, esta tendencia parece persistir, ya que la expectativa de crecimiento de la economía mexicana se redujo para el resto de 2018 al pasar de un rango situado entre 2 y 2.6 por ciento a otro entre 2 y 2.4 por ciento, mientras que para el primer año de gobierno de López Obrador también redujo su expectativa de crecimiento al ubicarla entre 1.7 y 2.7 por ciento, dejando atrás el pronóstico de entre 1.8 y 2.8 por ciento. Este ajuste a la baja en las expectativas se explica, de acuerdo al informe, por dos tipos de condiciones, a saber: i) las de carácter externo y, ii) las de orden interno. En cuanto al primer caso, la economía mundial ha moderado su ritmo de expansión, prevaleciendo las divergencias en el desempeño económico de distintas regiones y países a consecuencia, en parte, de la materialización de algunos riesgos para el ámbito internacional, tales como el aumento de las tensiones comerciales a escala global (léase el caso de EU y China), las cuales han contribuido a una menor expansión de la inversión y el comercio internacional, y a menores niveles de confianza de las empresas (véase figura 1), además del surgimiento de otros factores de incertidumbre, tales como las dificultades financieras en ciertas economías emergentes y el correspondiente riesgo de contagio, lo que ha conducido a episodios de volatilidad en los mercados financieros y a un desempeño negativo en los precios de los activos de las economías emergentes. En lo que respecta al segundo caso, las condiciones internas se encuentran asociadas a ciertos sucesos como el anuncio de la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en Texcoco y la preocupación de los mercados por las políticas de la nueva administración, incluyendo el modelo de negocios de Pemex y algunas iniciativas legislativas, que en su conjunto provocaron que varias agencias calificadoras cambiaran las perspectivas de la deuda soberana del país de estable a negativa, generando así una depreciación del peso y aumentos sistemáticos en las primas por riesgo soberano y en las tasas de interés, sobre todo las de mayor plazo (BANXICO, 2018).

 

 

En resumen, el entorno de corto plazo presenta riesgos considerables que pudieran afectar estructuralmente las condiciones macroeconómicas del país, incluyendo su capacidad de crecimiento. En consonancia con esta idea, destaca el pronóstico de crecimiento para la economía mexicana publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el World Economic Outlook (2018), donde se estima que la tasa de crecimiento anual del PIB real para el período de 2019 a 2023 será de 2.5, 2.7, 2.9, 3.0 y 3.1 por ciento, respectivamente (véase figura 2).       

 

 

Finalmente, bajo las condiciones descritas anteriormente, es importante resaltar el hecho de que el éxito del nuevo gobierno encabezado por López Obrador dependerá, en buena parte, de la capacidad que tenga para generar certidumbre y estabilidad financiera a los inversionistas locales y foráneos y, desde luego, a los mercados internacionales. En la medida que esta combinación prospere será posible hablar de una reducción en la inflación y en las tasas de interés, lo que a su vez estimulará la inversión y en última instancia, el crecimiento económico. En suma, el desafío central para este nuevo gobierno en el largo plazo yace en la habilidad de crear un Estado capaz de procurar la estabilidad macroeconómica sin renunciar a la promoción del bienestar social.

 

Fuentes de consulta:

 

a) BANXICO (2018). Informe trimestral de precios, julio-septiembre 2018. Fecha de consulta: 30 noviembre 2018. Recuperado de: http://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/informes-trimestrales/%7B0ABFE98B-40A5-F208-FA28-D53909426D16%7D.pdf

 

b) Carvajal, L., y Almonte, L. (2011). “Remesas y crecimiento: un análisis estructural para México”. Análisis Económico, vol. XXVI, núm. 62, 2011, pp. 209-228

 

c) CIA (2018). World Factbook. Fecha de consulta: 30 noviembre 2018, de CIA. Recuperado de: https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/

 

d) IMF (2018). World Economic Outlook: . Fecha de consulta: 30 de noviembre 2018. Recuperado de: 

https://www.imf.org/en/Publications/WEO/Issues/2018/09/24/world-economic-outlook-october-2018

 

d) Loría, E. (2009). “Sobre el lento crecimiento económico de México. Una explicación estructural”. Investigación Económica, vol. LXVIII, núm. 270, octubre-diciembre, 2009, pp. 37-68

 

e) López, E., y Zabludvosky, J. (2012). "Del proteccionismo a la liberalización incompleta: Industria y mercados". En S. Kuntz, coord., Historia Económica General de México: de la Colonia a nuestros días, El Colegio de México, Secretaría de Economía, México, D. F., pp. 834.

 

f) Ros, J. (2013). Algunas tesis equivocadas sobre el estancamiento económico de México. El Colegio de México, pp. 156.

 

g) World Bank (2018). GDP growth (annual %). Fecha de consulta: 30 noviembre 2018. Recuperado de:

https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.KD.ZG?locations=MX

 

 

 

 

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